Las redes sociales en Internet han ganado su lugar de manera trepidante convirtiéndose no sólo en lugar de encuentro entre internautas, sino en un gran foco de intereses para agencias de publicidad, grandes medios de comunicación e inversores.
La presencia de tres redes sociales entre las diez palabras claves más buscadas del 2008 pone de manifiesto la importancia de realizar acciones de marketing para la visibilidad de su bodega y sus vinos en Internet.
Las Redes sociales experimentan el mayor crecimiento de entre los cinco primeros sectores de Internet contabilizando un 67% de actividad superando al correo electrónico y despues de los buscadores y fabricantes de software.
Un nuevo instrumento de comunicación y marketing esta cambiando la forma de dar a conocer marcas y productos. En estos momentos la notoriedad de una marca se construye y define más por los propios consumidores y las redes sociales a las que pertenecen, que por los profesionales y proveedores del sector.
En los Medios Sociales, los consumidores puntúan los vinos, publican un nuevo comentario que es leído por otros usuarios que interactuaran en la Web. Los consumidores tienen así un lugar donde descubrir nuevos vinos, bodegas y regiones. Un lugar donde compartir, aprender y experimentar nuevas sensaciones.
Sin lugar a dudas las redes sociales son el futuro de la comercialización y del conocimiento de marca.
La mayoría de los vinos que bebemos son recomendados por un amigo (nuestra red social de amigos). Se estima que las redes sociales de vino generan el doble de contenido que las revistas y medios especializados tradicionales, lo que hace de vital importancia la presencia de las bodegas en sus canales.
Un nuevo cambio en la forma de ver el marketing y la comunicación ha emergido en los últimos años en el entorno Web: La afiliación de los consumidores y profesionales a las redes sociales en Internet y la consolidación de la comunidad de bloggers.
La usabilidad consiste en realizar acciones encaminadas a obtener información de aquellos visitantes cuya identidad nunca conseguimos conocer, con el objetivo final de conseguir que la bodega pueda entablar relaciones comerciales y vender el producto en los mercados objetivo.